Casos de uso
Cuándo documentar cambia el desenlace
Un inventario rara vez se pide por gusto. Suele pedirse cuando algo está a punto de decidirse: una herencia, una póliza, un traslado o una pérdida.
Caso 01
Herencias y reparto familiar
La mayoría de los conflictos hereditarios no nacen de la avaricia, sino de la ambigüedad: nadie sabe con certeza qué había, dónde estaba ni de quién procedía cada pieza.
Un inventario previo permite repartir con criterio, evita reconstrucciones de memoria y da a los herederos un punto de partida común y verificable.
Caso 02
Seguros y coberturas
Las aseguradoras cubren lo que se puede acreditar. Sin fichas, fotografías y documentación, la indemnización se discute pieza a pieza y casi siempre a la baja.
Preparamos el material en el formato que las compañías esperan y señalamos las piezas que conviene declarar por separado.
Caso 03
Colecciones privadas en crecimiento
Toda colección llega a un punto en el que su propietario deja de recordar el detalle: dónde se compró, a qué precio, si el certificado está guardado.
Establecemos un registro base y un método sencillo para incorporar cada nueva adquisición sin acumular retraso documental.
Caso 04
Traslados, mudanzas y depósitos
Antes de mover un patrimonio conviene saber exactamente qué se mueve. Documentamos el estado de conservación previo, lo que permite detectar cualquier daño posterior y reclamarlo con fundamento.
También ordenamos lo que queda en cajas de seguridad o guardamuebles, con su ubicación registrada.
Caso 05
Robos, siniestros y pérdidas
Tras un robo o un incendio, la carga de la prueba recae en el propietario. Un dossier previo permite presentar denuncia con descripciones precisas y fotografías útiles para las autoridades y para los registros de bienes desaparecidos.
Otras situaciones
También nos llaman para
Preparar una donación en vida con documentación clara.
Ordenar el patrimonio antes de una separación patrimonial.
Acreditar bienes ante una entidad de banca privada.
Documentar una colección antes de su venta o subasta.
Dejar instrucciones familiares sobre piezas con valor sentimental.
Ordenar el legado de un familiar fallecido sin prisas.